martes, 7 de abril de 2009

Una de Zángano y la Colmena - Otto Rivero


Tronado, indigno o sencillamente un zángano improductivo.

El personaje en cuestión, Otto Rivero, también se fue a bolina en el meneo de primeros del mes pasado. Su misión: la Batalla de Ideas. El nombre es un poco raro y creo que tiene sus orígenes en la era del Período Especial.


Un día pregunté a un amigo en qué consistía la famosa Batalla de Ideas y me lo resumió de forma muy sencilla: culpar de todo al bloqueo imperialista y pedir la liberación de los "5 Héroes del Imperio", y no hay más. De esto resulta que con lo primero,, el bloqueo, los zánganos de la colmena justifican todos los desastres económicos, esa especie de parálisis en que se encuentra el gobierno cubano a la espera de, ¿un milagro?. Francamente, no lo sé. Pero lo cierto es que esa parálisis existe: es tal la acumulación de problemas que los dirigentes no deben saber qué hacer. Están tan centrados en que se levante el “bloqueo” que lo demás no importa en absoluto, y lo más interesante; la gente comienza a cansarse, hartos ya de esa eterna confrontación que se mantiene con el “imperio” y que nada tiene que ver con aquellas premisas que justificaron la lucha armada como vía alcanzar el poder con el objetivo de restituir la vía constitucional violentada por el golpe de estado del General Batista.

Ahora mismo me surge una pregunta: Batista murió en España hace ya algunos años y sin que nadie le molestara para nada. No recuerdo campañas en Cuba pidiendo su extradición, ni reclamos de los millones que robó: Nada. ¿Curioso, verdad?

En apariencia, la Batalla de Ideas sigue adelante; La prensa sigue siendo la misma, los éxitos productivos son mayores que nunca, el imperialismo sigue siendo igual de feo y malo, resumiendo: que todo sigue igual que hace 10 , o 20 años.

Algo me dice que el personaje de hoy está dentro del Club de los Indignos por razones que estoy seguro llegaremos a conocer un día de estos. Se muy bien que ya algunos, desde hace tiempo, están a la caza de documentos para fotocopiarlo y que en más de una embajada están a buen recaudo. Yo no sé que opinar sobre esa aptitud porque en definitivas se trata de personas que "están chupando de la miel del poder" desde hace rato pero se quieren asegurar cierta prosperidad el día de mañana, tras el cambio. Al menos 5 de ellos no les basta con las empresas que sus allegados han creado en España pero esto me aparta de mi objetivo.

Sea como fuere, hay muchos, muchos documentos a la espera de ver la luz, y sabremos la razón de la existencia del Club de los Indigno.