Los cubanos somos en realidad una nueva forma de propiedad del Estado. Éste nos alimenta, nos educa y de mayores nos indica qué debemos leer, nos proporciona cultura y luego nos dice lo que debemos pensar, qué televisión podemos mirar, quiénes pueden ser nuestros amigos, el cine que es apto para nuestra idiosincrasia, y si preguntamos un poco nos da pau-pau y nos ponen de penitencia de cara a la pared. Hasta la Reina de la colmena en una ocasión nos dio una clase acerca de cómo preparar el arroz !!!
Ese es el precio a pagar, ni más ni menos.
Resulta así que esa educación gratuita no es tan gratuita como se piensa, tampoco la deteriorada y paupérrima atención médica, ni los ya casi ausentes alimentos "subvencionados" de nuestra libreta de racionamiento. Hay que pagarlos y nada mejor que vendiendo nuestra alma al mismísimo diablo.
Hace unos días leía unas declaraciones de un reconocido intelectual cubano, Miguel Barnet y cito:
"PANAMÁ-LITERATURA
El escritor Miguel Barnet asegura que los cubanos que no viajan son los presos.
El escritor cubano Miguel Barnet criticó hoy a los que creen que sus compatriotas no pueden salir libremente de la isla, como hace él, que ha viajado profusamente, y dijo que los que no viajan son los que están presos." *
Vaya con la muy mariquita.
Un cubano para poder viajar necesita:
- Un permiso administrativo que lo otorga en centro de trabajo si estás vinculado a una entidad estatal;
- La llamada Tarjeta Blanca, otorgada por el Ministerio del Interior y que se otorga por lo general a los que se portan bien;
- Un pasaporte que resulta ser para el tipo de documento el más caro del mundo;
- Una visa. Esto es normal.
- Una carta de invitación, que debe ser avalada por un consulado cubano y también cuesta lo suyo y, por último,
- Un aval del Comité de Defensa de la Revolución, ahora convertidos ONG's
Es una rifa; la posibilidad de ligar el parlé es bastante remota.
Aparte de esto, hay más regulaciones. Tomemos el ejemplo de los médico. Para viajar con la intensión de abandonar el país definitivamente deben dejar de ejercer por 5 años su carrera o tratar de hacerlo de algún país al que fue enviado por el gobierno cubano. En ambos caso lo pierde todo; su casa, el coche (si es que lo tenía) la vivienda, etc. Si lo hizo por fuerza bruta (¡ TRAICIÓN !!!) pues pierde la posibilidad de regresar a Cuba en unos cuantos años. ¡Vamos, que lo castigan! A ese sector de unen los maestros y otros grupos selectos, a saber, investigadores, deportistas de élite y algún otro que se me escapa.
Hay que ver como se habla en el extranjero de la educación en Cuba, la salud, y todo ello para celebrarlo. ! Y miren cuánto cubano desagradecido hay por el mundo, echando pestes sobre su país !.
Pues bien. TENGO UNA PROPUESTA y la voy a denominar 1 x 1. Es así de sencilla; un izquierdoso, amante incondicional de la revolución cubana por un potencial cubano "indigno" que se quiere largar de la isla. ¿Qué les parece?
Lástima que sea pobre y no me puedo permitir hacerlo publicar en la prensa extranjera. Así todos ganan. El gobierno cubano gana, porque se quita el dolor de cabeza que significa un "indigno" entre sus filas y gana un idiota profesional; gana el "indigno" (o gusano, o, agente del imperialismo, etc) porque no se ve en las disyuntiva nada recomendable de lanzarse al mar como recurso desesperado, y gana el idiota porque va a vivir en su salsa, en el mismísimo paraíso.
Siempre que alguien se me acerca para que opine sobre Cuba yo respondo lo mismo: "Usted vaya, vea, ande las calles, converse con las gentes y luego retomamos el tema, pero eso si, deje sus tarjetas de crédito en casa y la divisa"
* PANAMA AMERICA - ciudad de panamá, martes 27 de enero de 2009
